Soy una vasija

Soy una vasija

La verdad, siempre me ha interesado la antropología, y el estudio de las personas y sus comportamientos. Me fascina observar, y en situaciones de crisis mucho más.

Esta vivencia ya la pasé una vez, y fue toda una experiencia para mi el aspecto humano de la misma. En esta ocasión, también quiero observar y absorber cada comportamiento, cada gesto, cada palabra, cada faceta de mis personas y mis seres humanos colindantes.

Hay tanta belleza, pero también tanta dureza en eso… 

La comunicación y las relaciones públicas sabéis son mi eje, mi vida. Me leéis, me conocéis, y siempre comunico, siempre me expreso, siempre transmito mis verdades y mis reflexiones. Ahora mismo me miro mi biblioteca en casa y está llenita de libretas que comienzan con un “querido diario” o similar desde muy temprana edad. La escritura es algo muy importante para mi desde siempre, es mi altavoz, es mi desahogo, mi terapia, y, con toda humildad aunque yo no sea nadie, mi aportación al mundo.

Y volviendo a las personas. Me resulta duro el momento social que vivimos, porque mi curiosidad antropológica comienza por los valores humanos como la empatía, por ejemplo, u otros como la solidaridad, la compasión, la comprensión, el cariño, el respeto, el amor, que acompañan de herramientas que se generan con la necesidad  de protección, los mimos o cuidados, la escucha activa, las caricias físicas o emocionales, los abrazos, los mensajes de apoyo, la resolución de tareas que faciliten, el abastecimiento y el proveer, etc.

Nunca sabes cómo va a reaccionar ante una situación de crisis de una persona frente a otra, incluso si la base de la relación es el amor, aún así, no hay un patrón a seguir aunque debiera ser lógico y de sentido común en base a principios elementales, a valores sensatos, a coherencia entre sentir y pensar y decir y hacer, pero no es así. Uno podría decir que si te quiere, te cuida, te da, te protege, te escucha, te provee, te mima, te abraza, te cubre de todo lo que puedas precisar emocional, físico, material, racional, en base a sus capacidades y posibilidades… pero no, resulta que no es de esta manera en absoluto, o a veces si, pero no siempre. 

Rara vez se cumplen estos supuestos patrones, y me fascina observarlo y tratar de comprender, pero todo es extraño. No hay manuales de instrucciones, y por supuesto esta reflexión en mi diario no es un juicio, Dios me libre, yo no soy nadie para juzgar nada, solamente es una reflexión en voz alta que, como todo lo que relato, me ayuda como desahogo y terapia.

Personas muy próximas que no están en momentos donde más puedes necesitar, o no saben gestionarlo o no quieren; personas lejanas cuyo acercamiento es ejemplar y nunca habrías imaginado recibir semejante cariño y cercanía de alguien aparentemente menos implicado en ti; personas próximas poderosas y con mucha capacidad de ayuda, resolución y posibilidades de proveer, que no proveen nada, cuando son conocedores de que una situación así requiere de necesidades extra que son difíciles de cubrir y podrían hacerlo para allanarte el proceso con tremenda facilidad; personas que sin tener nada, proveen lo que pueden incluso sin aspavientos y en silencio, tan sólo hacen para tratar de mejorar tu confort y coberturas; personas que profesionalmente estaban vinculadas pero no personalmente y resulta que se acercan de una manera tremendamente personal y bella y te aportan verdaderas notas de cariño sincero; personas que dabas por hecho y echas de menos o personas que no dabas por hecho y echas de más; personas que empatizan con la situación desde muy adentro, poniéndose en tu piel y entrañas más allá de ella y de lo que cuentas, también empatizando con tus miedos, oscuridades, y esperanzas; personas que simplemente desaparecen o personas que simplemente aparecen; familia no escogida o escogida que no está y familia que no puede estar más y mejor; personas recuperadas que en algún momento se fueron y vuelven; incluso inicios amorosos por los que apostabas que salen corriendo cuando ven la complejidad del momento y sus necesidades y lo que deberían aportar, en la salud y en la enfermedad …

Y todo es lícito, todo. Y no juzgo, tan sólo observo y proceso. Me encanta aprender de ello. 

Una situación así permite mucho aprendizaje, en efecto, a veces muy duro, pero también es un momento de filtro, de consecuencias, de orden y poner cosas y personas en su sitio, de supervivencia, autoestima, amor propio y auto protección, y de auto conocimiento. Es para mí muy emocional y trascendente, imprescindible diría yo con mi persona y mi forma de ser, pues doy mucha importancia al aspecto humano y lo reconozco, soy intensa.  

Que cada uno haga lo que tenga que hacer. Yo no soy nadie para requerir nada, ni atención, ni cariño, nada. Yo doy, porque soy así, porque he de dar, en base a mis principios, valores y coherencia, porque soy amor, y no espero nada a cambio. Y en este momento tan complejo para mí, yo solamente necesito hacer una pausa en el “dar” (perdón por ello) y permitirme recibir aquello de aquellos que me quieran aportar, lo que sea, como sea, cuando sea, que todo es bienvenido y positivo, tanto lo que se da como lo que no. 

Ahora, soy un recipiente, no tengo fuerzas para ser más en este momento, y también me lo merezco. 

Ahora soy una vasija.

Caminar en el dolor

Caminar en el dolor

Dolor es una gran palabra, que abarca muchas cosas, pero sobre todo, comprende una falta de control que es lo que diría hay que trabajar primero para evitar nuestras propias auto represalias conscientes, e inconscientes, y su desarrollo en positivo.

Porque nuestra batalla por evitar el dolor se convierte muchas veces en un esfuerzo inútil, y eso es muy duro de gestionar. El sentimiento de fracaso en esta lucha contra el dolor nos genera, inicialmente, impotencia y un estado de irritación que influye en nosotros y quienes nos rodean.

Si sufrir dolor nos impide nuestra actividad normal, puede llegar a generarnos un sentimiento de inutilidad y de no ser necesarios para los demás, de una especie de desprestigio y fallo de cara a uno mismo y a la galería, de flaqueza, de frustración y eso es también complicado de digerir. En caso de que nos esforcemos en luchar contra ello para que nada cambie, si combatimos por mantener nuestra actividad y vida socioeconómica por encima de nuestras capacidades, podemos llegar a intentar mantener niveles de actividad similares a los que teníamos cuando no sentíamos dolor y en realidad eso estará muy por encima de nuestras posibilidades actuales, lo cual provocará un incremento de ese dolor, un empeoramiento, y entramos en bucle.

De ahí la búsqueda de reflexión para gestionar el dolor de la mejor manera posible, y desde todas las perspectivas: física, supervivencia, emocional, psicológica, social, económica, e incluso desde el mismo ego.

El dolor paraliza todo, no te permite dormir, no te permite pensar con suficiente claridad, te hace lento y espeso, no te permite relacionarte bien, no te permite prestar atención a casi nada, no te permite comer bien, no te permite estar guapa… y todo ello deteriora el amor propio, la seguridad, la paz, y la perspectiva. El dolor cansa, agota.

La actitud siempre hace mucho, eso está claro, pero resulta difícil potenciar la parte buena del dolor cuándo lo padeces. No obstante, también la tiene, y es muy potente, así que me he propuesto hacer ahora un ejercicio para reflexionar sobre este aspecto del dolor, puesto que intento que todo mi proceso se vaya basando en la parte positiva y eso me ayude a combatir mi momento mejor y con más actitud. ¡Vamos allá!

1· El dolor en primer lugar te ayuda a diagnosticar el problema, a detectarlo e identificarlo. Si no sintiéramos dolor, podríamos no estar a tiempo o empeorar mucho nuestra situación, por lo tanto, el dolor es un agente protector

2· El dolor te hace reflexionar. Provoca una pausa forzada y te hace pensar en ti, y eso bien aprovechado es también bello y necesario.

3· Te muestra tus límites, te da un golpe de humildad, te marca capacidades, y te enseña a combatirlos y superarlos, clarificando fortalezas y debilidades propias. De alguna manera, te pone en posición analítica, tanto racional como emocional, y te hace hacer una especie de DAFO y de plan de gestión de uno mismo y la nueva situación presente, con los matices de nuevos futuros etc.

4· Te muestra otro orden de prioridades mucho más coherente, realista, y te ayuda a ordenarlas en tu pensamiento, emociones y vida.

5· Te muestra mucho más clara la felicidad, y despeja caminos en los senderos de futuro, enseñando mejor lo que no quieres y lo que si, magnificando filtros.

6· Te hace centrarte en el presente y valorarlo más, sentirlo más, observarlo más, beberlo y aspirarlo con entusiasmo.

7· Mejora tus relaciones personales. El dolor hace que tus relaciones sean más comprensivas, empáticas, valoradas, respetuosas, afectivas y maduras. Más necesarias también. Incrementa tu generosidad, la capacidad de pedir perdón, la humildad y ayuda a expresar más el amor. También ayuda en filtrar lo que no suma, lo que daña, o lo que no comulga con los valores o principios de uno mismo en ese sentido.

8· Eleva la bondad y los valores , la empatía, la comprensión, la solidaridad, la compasión…

9· Te hace más maduro, más consciente, más asentado

10· Te enseña a valorar y mirar pequeñas cosas bonitas del día a día, que quizá en la vorágine pasaban desapercibidas y en realidad, conforman la felicidad y el bienestar

11· Provoca un estado de consciencia sensible superior y despierto

12· Motiva a la lucha por superarlo y a los propósitos, pero con cambios reales, pues cuando le ves las orejitas al lobo la cosa cambia de verdad, y esculpe nuevos aspectos de tu persona generalmente más positivos

13· Te hace valorar más a las personas a las que quieres, y que te quieren, y las hace mucho más bonitas

14· Despierta la creatividad, puesto que buscas maneas de distracción mental y ocupación, válvulas de escape

15· Te enseña a pedir ayuda, a dejarte mimar, a dejarte querer, te muestra con humildad que nadie es autosuficiente del todo y que la humanidad es imprescindible y muy potente

16· En mi caso, además, me muestra nueva música, pues es importante en mi mundo y la utilizo también como terapia. La música es una buena medicina para paliar el dolor.

Pasito a paso en mi dolor….

Y me doy cuenta que podía seguir desgranando cosas buenas sobre el dolor, y me parece precioso…

Estragos físicos

Estragos físicos

Quizá suene a tema banal, pero para mí no lo es en el sentido del amor propio y la autoestima.

El tema físico siempre, desde pequeña, ha sido peliagudo para mí. Quizá desde el colegio, donde algunos niños un poquito más crueles se cebaron en la gordita blandita morenita peludita y de carácter fuerte y decidido para todo, menos para eso, que les plantaba cara como podía, pero que en el fondo se comenzaba a plantar cara a si misma y sus flaquezas. No hablo de bulling ni mucho menos, no dramatizo ni lo exagero como acostumbramos hoy en día a magnificar estas cosas porque no fue el caso, mi infancia fue feliz en general, mis amiguitos del cole siguen presentes a día de hoy (si si, los mismos que me decían cosas, yo soy así, siempre le doy la vuelta a las personas y los rencores no existen en mis emociones) y crecí con fortaleza y no tengo traumas importantes que hicieran de mi una persona machacada y dañada, pero si que es cierto que las mofas y burlas de unos pocos en mi primer camino condicionaron mis complejos e inseguridades físicas que se instalaron en mi para siempre, y aún, a día de hoy, me afloran a veces y me hacen sentir inestable en mi día a día, empujándome a luchar mis fortalezas mucho más y a trabajar el espejo. Quizá en realidad, esos niños me hicieron un favor que ha forjado mi potencia y personalidad, mi carisma, e incluso que aprendiera a resaltar de mi físico las virtudes que me caracterizan y a sacarles el máximo partido posible disimulando los muchos defectos. Pero me siento bonita en general, y soy una persona fuerte, he aprendido a trabajar esta autoestima y amor propio, y a día de hoy, me gusto más y me reconozco físicamente aceptando mis defectos y viéndome cosas bellas en el espejo, y creo que transmito mi propia coquetería, feminidad y sensualidad, y me gusta cuidarlas y transmitirlas. Lo mío me ha costado quererme así. Y gracias niños del cole, por hacerme fuerte desde mis principios.

Esta operación hace estragos en ese sentido también, y es algo que debo combatir y asimilar, y me cuesta, os soy sincera.

Hoy voy a intentar aguantar la pila de teñir en la peluquería, la postura cervical, o estoy segura que buscaremos la manera con mi querida Tere de que no sufra mientras colorea mis pedacitos grises sin salirse del dibujo.

Y sé lo que viene, pues ya ha comenzado. He de asimilarlo de nuevo, y tratar de combatir salir físicamente lo mejor parada posible.

La morfina, los corticoides y cortisonas no ayudan. Ya son dos semanas tomándolos, y ya noto sus efectos, La cortisona me ha inflado 5 kl, no he engordado, sino que estoy hinchada con líquidos, como un globo de agua. El Tramadol de morfina me daña el brío del cabello, me descontrola el vello corporal, las uñas, la piel… De momento creo que solamente lo noto yo, pero lo noto mucho y regreso, sin quererlo, a aquellos momentos de niña donde me sentía patito feo.

Hiervo agua con jengibre, ramas de canela, peladuras cítricas, y voy bebiendo el brebaje porque es antiinflamatorio y digestivo, me hace bien, me sacia y despista mi ansiedad de dulces y guarreos. Todo ayuda.

No dormir apenas también dibuja trazos extraños en mi rostro, me miro en la profundidad de mis ojos en el espejo que cargan bolsas y mi color es más opaco. Espero no perder el brillo.

La reflexión sobre lo que viene también es escabrosa, pues la operación tiene lugar desde una incisión en el cuello, en la garganta, que la vez pasada me colocó 14 grapas y una cicatriz que consiguieron disimular muy bien con el pliegue natural del cuello, la verdad, pero supongo que una segunda cicatriz será más difícil de camuflar, veremos. Rosa de mosqueta, ya la he encargado.

En cuanto a la convalecencia, pues es lenta, pesada, farragosa y con movilidad muy reducida, a pesar de intentar andar lo que pueda, los músculos se resienten, la flacidez, y me vuelvo más blandita. No puedo hace ejercicio en este estado, aunque para qué engañarnos, no lo hago tampoco normalmente, pero ya tengo 46 años y la cosa cambia a pasos acelerados. Tendré que replantearme este aspecto de mi vida y hacer cambios, y encontrar algo que me motive a moverme y trabajar mi cuerpo. Esto se me hace una montaña verdaderamente, no sé ni por dónde empezar. Quizá alguien me puede guiar a modo de entrenador personal que me acompañe, o prestarme una elíptica o algo que pueda probar, o no lo sé.

En definitiva, mis galanes y pretendientes, sigo siendo una mujer preciosa pero hago una pausa física para volver a trabajar mis encantos alrededor de esta situación de crisis. Esperadme, que volveré bonita, es parte de mi recuperación. Mientras tanto, os agradezco piropos y halagos bonitos y respetuosos, que yo si soy de esas que los reciben con una sonrisa…

Burrocracias de una operación

Burrocracias de una operación

En realidad son las 3:40 de la mañana, y no puedo dormir. Es en mi naturaleza responsable tratar de tener todo lo más controlado posible, especialmente lo que afecta a mi alrededor, a las personas que me acompañan, y a las responsabilidades que puedan afectarles. El orden, la coherencia, la disciplina, la responsabilidad, las maneras, e incluso, sin ser religiosa, diría que los mandamientos, forman parte de mi persona y me doy cuenta de que posiblemente soy más racional de lo que siempre he pensado, pues me tengo por un ser pasional y romántica, soñadora tremendamente emocional, que también, pero veo que cuando aflora una situación como esta, de crisis, me aflora la razón y la necesidad de control.

Por eso me está resultando tan difícil, porque esta situación escapa a mi control y no depende de mi en absoluto. No obstante, estoy sacando fuerzas para tratar de organizarme lo mejor posible, en previsión, en orden.

Las «burrocracias» son a veces tediosas y complicadas, más en momentos de dolor donde la razón te paraliza un poco, pero creo importante tratar de tener todo lo más organizado posible a nivel de logística, seguros, trabajo, papeleos, baja, hospital, médicos, compras, casa…

He hecho todo el pre-operatorio lista para que me ingresen lo antes posible, y he comunicado y cursado la baja en la empresa y alertado de la situación actual. He realizado una compra grande de víveres como si se tratara de un confinamiento, que en realidad, lo será, una inversión en que «no falte de nada» una vez tenga que encerrarme con la convalecencia, para facilitar las cosas en mis cuidados, y he avisado a todas aquellas personas de mi entorno importante que considero deben conocer mi estado y ausencia. He limpiado bien mi casa, porque necesito un ambiente sano y armónico, y me planteo solicitar ayuda en ese sentido también en las labores que ya no podré hacer para mantenerlo (esto he de pensarlo y es importante para mi, he de encontrar a la persona que pueda ayudarme en este sentido). Debo comprar un ajuar de pijamas y ropa cómoda para los meses venideros. He recuperado las herramientas que facilitan la comodidad de mi espalda, mantas térmicas, cojines anatómicos, collarín, esterillas calientes, la almohada de plumas blandita que abraza mis cervicales… Tengo que colocar mi coche en un lugar que no moleste, y que pueda estar protegido y recogido, o prestarlo a alguien que le pueda dar uso mientas tanto. Debo cuidar mi dieta, la cortisona me está inflando y el momento de supervivencia hace que mal coma cosas más sencillas de elaborar que quizá no son tan sanas, además de que mi cuerpo y ansiedad ahora piden dulce, golosa por naturaleza, ahora se acrecenta la demanda de chucherías y dulces y mi cuerpo lo nota rápidamente, debo ir con cuidado porque, además, cuánto menos peso más se facilita la operación en todos los sentidos.

Y se hace duro, porque mientras ordeno, tomo consciencia de que voy a volver a vivir de nuevo la dureza de una situación de recogimiento, con todo lo que conlleva, y con la incertidumbre de cuánto tiempo será. La otra vez fue casi un año prácticamente inmovilizada, esta vez lo desconozco.

La parte antropológica de esta situación es también cuanto menos, curiosa. Me fascina observar las diversas reacciones del entorno, en todos los sentidos, los que están, los que no, las maneras de estar, y también mis propias reacciones y cómo estoy yo y respondo. No hay manual de instrucciones, simplemente me permito la licencia de dejarme llevar y sentir, fluir, como puedo, y de recibir. Perdón si no lo hago bien, no me lo tengáis en cuenta, estoy descolocada. Gracias a los numerosos mensajes y apoyos, es tan bonito sentiros. Gracias por todas las cosas que me dais, morales y materiales, estoy abrumada de amor. Toda ayuda es buena, pues se me paraliza la vida y, aunque me creo autosuficiente, no lo soy, y el golpe de humildad es importante y sé que debo dejarme mimar, querer, abastecer, y cuidar, aunque debo reconocer que es una de las partes que más me cuesta, porque estoy acostumbrada a hacerlo al revés, a dar, y a funcionar bastante sola, debo admitir. Pero como estoy en un estado de inercia y una especie de letargo, me dejo llevar, abrazada a mi osito de peluche, y recibiendo todo lo que me dais, que es precioso. Hoy me han traído magdalenas, esponjosas y cariñosas, y cada bocadito hace mejor efecto incluso que la morfina. La magia de la empatía. la magia de las personas que desean que no me falte nada en el proceso, desde un abrazo sentido o mensaje cálido, hasta lo material que ahora no puedo producir. La magia también de las personas que una piensa que están, y no están, y es lícito, y me muestra muchas cosas y dibuja mis filtros, imprescindibles para el amor propio y la tranquilidad, la paz.

Tengo que teñirme el pelo, no puedo operarme con estas raíces canosas. Lo sé ¡qué tontería, pero tan importante!

Amanece, y escucho los pajaritos que se despiertan con el nuevo día. Todo tiene uno color, olor y sonido diferente a estas horas, y es curioso para mi no tener planes más allá de que hoy tengo que ir a la clínica para la entrevista con el anestesista, y con ello concluirán las pruebas de preparar la operación y podré estar lista para cuando tengan a bien realizarla, espero que lo antes posible, porque el dolor empieza a ser insoportable. Ya la morfina y corticoides no lo palian, ni siquiera combinados con algún cigarro de la risa.

No obstante, estoy contenta, porque haberlo vivido ya me ayudará a encajarlo en base a la experiencia. No será igual, nunca puede ser igual, pero hay detalles y cosas que ahora sé, como por ejemplo que necesito rosa de mosqueta para mitigar la cicatriz del cuello que supongo solaparan a la otra, y ya lo tengo encargado. También se que me sentiré muy agradecida cuando salga de quirófano, y que entraré en una especie de trance en le que cada rayito de sol en cada paseo será mucho más brillante, precioso, y cálido. La vida, y el agradecimiento a estar viva.

Suena raro decirlo en voz alta, pero el dolor tiene muchas cosas preciosas, si las sabes mirar, y yo voy a intentar no sólo verlas de nuevo, sino mirarlas todas con extrema atención. Eso es lo que marcará la diferencia en el proceso, y estoy dispuesta a trabajarlo con esta actitud.

Este lienzo me ayudará a mis reflexiones, escribir siempre ha sido parte de mi desde que tengo uso de razón y sé empuñar mi mejor arma: el lápiz. Vomitar palabras y emociones abiertamente es mi manera de ser, con absoluta transparencia. Quizá mis reflexiones también puedan servir a alguien que desee seguirlas, pero, sobre todo, me sirven a mi en mi proceso. Disculpadme si mi manera de ser provoca sensación de demasiada implicación o transparencia, si incomoda a alguien, pero en situaciones así cada uno debe regirse por lo que provoque su personalidad y fluir a su manera, y esta, es la mía. Gracias por comprender.

Cuaderno de Bitácora de una pausa en la salud

Cuaderno de Bitácora de una pausa en la salud

Cada uno lleva un suceso traumático como puede y quiere. Para mi, lo ocurrido es en realidad un constante oxímoron en toda regla, que no sé muy bien cómo digerir pero que tiene muchas perspectivas y quiero observarlas todas, dejándome llevar en ellas. Esto no tiene manual de instrucciones, a pesar de ya haberlo vivido una vez.

Y digo que para mi es oxímoron porque cuando lo pienso, en mi soledad, en mis momentos donde la morfina y los corticoides palian un poquito el dolor y me entretengo en los pensamientos, entre susurros y silencios atronadores y luces oscuras, y a la espera de la operación que me salve, me viene primero a la cabeza que esto será de nuevo una experiencia de introspección y soledad acompañada, donde intentaré en todo momento tener un caos organizado.

Este último año está siendo para mi posiblemente el punto de inflexión más importante de mi vida. La he cambiado en gran medida, comenzando por una decisión profesional importante que, en el fondo, me está cambiando a mi. Y es gracias a una persona imprescindible en mi vida que, sin él saberlo del todo, me brindó no solamente una oportunidad laboral de conocer un nuevo y vibrante camino, sino que revolvió y zarandeó mi persona en su totalidad y me ayudó a colocarme como Project Manager de mi amor propio, de mis emociones, de mis metas y de mi completa persona. Me provocó la toma de decisiones personales en las que he estado haciendo un ejercicio de limpieza profunda, donde todo lo que pudiera ser tóxico, dañino o interceder en mis planes de felicidad ha quedado fuera de mi vida. Así de trascendente es mi momento, así de decisivo (Gracias Tete).

Y así voy a gestionar esta nueva experiencia, dirigiendo este proyecto de salud que ahora frena todo forzadamente, donde no tengo más elección que gestionarlo de la manera que pueda, cuestión de actitud, y tratar de equilibrar razón y emoción, aprendizaje y perspectiva.

Trataré que sea un recorrido de herida sanadora, de tormenta tranquila, de mar en calma, y, aunque de destino incierto, que también sea positivo. Trataré de que sea un caos armónico, y a mi me sirve expresarme, a mi me ayuda relatar, para mi, pero también para quién quiera hacer uso de mis experiencias.

La vida es efímera, estamos solos en la multitud, las perspectivas y prismas son individuales, y los ecos a veces son sordos, pero a mi vomitar palabras se me da bien y me ayuda, a veces incongruentes, a veces desordenadas, a veces con emociones disléxicas, y siempre desde las entrañas.

Al fin y al cabo, este lienzo es mío, y yo, siempre he sido vuestra.

Vamos a por ello, a por lo que depare la vida y esta experiencia, pasito a paso, con determinación incierta y con la fortaleza posible para superar los flaqueos que también me merezco, pero no demasiados, porque he de superarlo más pronto que tarde y volver a mi precioso momento de cambio y de ajustes de vida, donde tantas decisiones estaba tomando, donde me estaba colocando en lo que quiero ser y con quién. Esta pausa debe servir para recolocar espalda, y vida. Vamos allá!

Me toca volver a ser valiente, y lo seré. Aunque estoy muy cansada y me permito también estar asustada, ya lo he vivido, y sé que la actitud forma un porcentaje muy elevado de la recuperación, por lo que de nuevo sacaré mi alma de guerrera con sonrisa y batallaré con mi espada pulida en actitud y mi armadura brillante de perspectiva. Llega en un mal momento, pero nunca es mejor. Este año decidí un cambio de vida que me hace tremendamente feliz, profesional, personal de amor propio, que lucho a diario con la mayor de las ilusiones y con toda la fuerza que puedo, el mejor de los equipos y compañeros aliados y preciosos, y la certeza de haber hecho la más sabia elección de camino y futuro, y ahora, debo hacer esta pausa obligada que no quiero, pero de la que no tengo elección. No obstante, seguiré luchando por afianzar mi vida presente, porque es la que deseo, es la que escojo, y es la que me proporciona esta actitud de lucha encarnizada por darme prisa, por pasar de nuevo el dejavú de una experiencia similar a la de hace ya 5 años, que me dejó instalada una pieza de titanio en la columna y en el alma y cicatrices en cuello, espalda y vida. Se repite, pero ahora me apresuraré a superarla porque tengo planes mucho más bonitos, porque por casualidad, he encontrado mi camino en la vida, en el y la que quiero permanecer, y este momento no lo va a frenar, tan sólo me ocupará un rato… Combatiré con uñas y dientes porque me merezco que vaya bien, y seguramente lo haré como lo hice, rodeada de amor, porque el amor puede con todo y sé que me acompañará a través de vosotros, los que queráis estar, los que me queréis, los que creéis en mi. ¡A la batalla!

MisNotitas

MisNotitas

Sus plumas estaban mojadas, no podía volar, las nubes escarchadas del largo esperar. Su aliento gélido, ahogado su lamento, pálido su tormento y, en ese momento, el ocaso y un suspiro escaso de otro color. Y se le olvidó el dolor, y absorbió el calor de los rayos del sol, y admiró su furor… Tonos magentas, anaranjados y rosados tras la tormenta, osados, pintando el cielo admirado y nunca así contemplado. Ya no sentía frío en las plumas, ya no dolía su corazón en brumas, sonreía y latía, sin razón, sin penumbra, en un lienzo de espuma de mar, en un comienzo, en un volver a volar. Y sin darse cuenta se secó su plumaje, y contenta comprendió el mensaje…

Poemas Desordenados, #MisNotitas

Poemas Desordenados, #MisNotitas

Me he des​nu​da​do, pero no me im​por​ta, por​que la trans​pa​ren​cia for​ma par​te de quién soy. Me bro​tan tan​tas emo-​cio​nes, que ne​ce​si​to vo​mi​tar​las o se me acu​mu​lan y ex​plo​to. Son es​cri​tos im​per​fec​tos, des​or​de​na​dos, al​te​ra​dos, dra​má​ti​cos, qui​zá con faltas, qui​zá con som​bras, pero son pe​da​ci​tos de mi… Se los pres​to a quién los quie​ra, y con-​fío en que pue​dan ayu​dar a canalizar al​gu​na emo​ción suel​ta, de esas que se es​ca​pan en​tre las en​tra​ñas, las lá​gri​-mas y las son​ri​sas… Emo​cio​nes, son la clave, co​mu​ni​ca​ción, es la he​rra​mien​ta.

Gra​cias por leer​me, Mar​ta Bo​net.

P.D. Si los com​par​tís, por fa​vor men​cio​nad que son míos, por​que son muy ín​ti​mos, los pres​to, no los re​ga​lo.

#MisNotitas

#MisNotitas

Un patio enredado y descarado que olía a jazmín y a besos traviesos, donde el carmín yacía ileso en el regazo, en un abrazo, y en el espejo en el que acontecía el resto de la vida. Una utopía convertida en espía de la luz de la luna, y de la espuma de una estrella fugaz que dejaba una cola capaz de quitar la jaula en la que ella estaba sola, y sola seguiría pero curada de aquella maula, enamorada de la aureola sonámbula. Y mirando al cielo, una gárgola, siniestra y con mirada de hielo, y diestra en el misterio de una noche extraña, donde las entrañas asomaban por el quicio de los ojos, donde las marañas de vicios eran despojos de un pasado coartado e incoloro, ahora vivo y sin decoro. Viva, transparente, no más inerte, sentida y fuerte. Un beso, un despertar, travieso, en un chaflán tatuado en la retina, con un galán que ha pintado con pátina la armadura, y ha coloreado la luna, y la autoestima… #MisNotitas

Si nada cambiara, no habría mariposas…

Si nada cambiara, no habría mariposas…

Ya son muchos años de autónoma, emprendiendo como una loca, y hoy me he parado a respirar y he pensado, ¡Ya tengo 43 años! He tenido que coger aire profundamente, como si no lo supiera…

¡Qué bonito y romántico es ser empresaria! ¡Cuánto se aprende, cuánta libertad, cuánto dinero, cuánta magia, cuántos contactos, cuánto futuro! […]

Respirar no me ha bastado, he necesitado meditar, y ya sabéis que yo medito haciendo bizcochos… Sumergir las manos en harina es una buena terapia, ver cómo se te escurre la clara de un huevo entre las manos…

Tampoco me ha bastado.

Esta época se basa en la incertidumbre en todo, en metamorfosis en todo, y realmente es un mito lo de ser autónomo, pues en realidad, no eres autónomo en NADA. Todo mentira. Ni personal ni profesionalmente. Dependes de un sistema ¡y menudo sistema! y de una sociedad que anda perdida buscando unos valores y principios que no identifican, no saben cómo son, y no se puede identificar lo que uno no conoce. En lo único que uno es autónomo es en decidir ver o no, o mejor dicho, mirar o no, las mariposas que se te van cruzando caminando por la vida, sin prisa pero sin pausa, como decía aquel… Y yo, decido mirarlas, a cada una, en cada rincón, en cada suspiro, en cada momento.

Son tiempos convulsos, sin duda, pero esto, también pasará. Ahora nos toca abrir los ojos, luchar, luchar mucho más, y volver a luchar. Aprovechar las inercias y las brisas, que porque en realidad mucho no depende de nosotros, pero mucho otro si: cuestión de actitud.

Cosas que quizá antes eran impensables, ahora encajan, quizá dejar de ser autónoma es una opción, ponerse a disposición de iniciativas ajenas, pero mientras alguien pueda verme como una mariposa a mi misma, trataré de crear nuevas crisálidas que puedan contemplar otros, porque soy así, porque provocar ilusión y sonrisas ajenas forma parte de mi y siempre lo he hecho. Eso se llama creatividad, y, creo, también se llama empatía.

Este es un post tonto, realmente es una reflexión en voz alta, un pataleo, supongo que por la saturación de leer negatividad en todas partes. No, amigos, no quiero meterme en ese bucle, quiero seguir ilusionada todos los días de mi vida, por los colores de las alas de las mariposas que se cruzan en mi camino y por desplegar las mías propias, por la brisa suave que te roza la cara cuando aletean, y porque si escuchas con atención, sus movimientos al volar producen un rumor alegre y bello y yo, quiero escucharlo. Yo, soy mariposa.

¡Fuerza y ánimo a todos!

La oruga llama fin del mundo, a lo que el resto del mundo llama mariposa.
(Lao Tzu)

La mariposa no cuenta meses sino momentos, y tiene tiempo suficiente.
(Rabindranath Tagore)

Cuántas cosas se pueden hacer con el tiempo.
Aprende de la mariposa que en una hora es capaz de enamorarse diez veces, visitar tres bosques y una cascada, terminar en un cuadro de Van Gogh, reír tanto hasta tener dolor en las escápulas de las alas y con el polen robado a las flores hacer múltiples canjes con las hadas.
(Fabrizio Caramagna)

Las cosas que aborrezco son sencillas: la estupidez, la opresión, la guerra, el crimen, la crueldad. Mis placeres son escribir y cazar mariposas.
(Vladimir Nabokov)

Tendré que soportar dos o tres orugas si quiero conocer a las mariposas.
(Antoine de Saint-Exupéry, El principito)

El aleteo de una mariposa puede causar un tifón en algún lugar del mundo.
(De la película El efecto Mariposa)

Agregar alas a las orugas no crea mariposas, crea orugas incómodas y disfuncionales. Las mariposas se crean a través de la transformación.
Stephanie Marshall

Una oruga después de su profundo sueño ‘se despierta a la realidad’ para darse cuenta de que la verdad no siempre es amarga después de todo.”
Manali Oak

El secreto no es correr detrás de las mariposas… es cuidar el jardín para que ellas vengan hacia ti.
(Mário Quintana)
#MisNotitas

#MisNotitas

Se encoge la entraña cuando ves la guadaña. No se acerca, la oyes pasear y murmurar, y no se refleja en el espejo. No quieres que se enoje, que quede lejos, que no acongoje los tormentos ni camine hasta más adentro. Allí está bien, en la distancia, con la mirada rancia, con el va y ven de su silencio. Tras la capucha nos escucha, nerviosa, rencorosa, aguardando el momento donde la prosa torne lamento e impulso y ya no ande, corra al encuentro, y tosas, y le eches un pulso, y sientas muy adentro que estás a su merced en un cuerpo de papel, a su querer, orando por no merecerlo, por no saber, y que se calme en su hacer. No me da miedo, sentir terror no puedo, no debo, no hay honor en querelo, ni espero merecerlo. El miedo paraliza, no es una baliza, es un tormento, no te deja pensar ni respirar, no te deja brillar, y ella lo sabe, y sonríe, inestable. Ella lo huele, lo pide, lo quiere, lo suele, se alimenta de ello y quiere morder tu cuello con impaciencia, con prudencia, sin ciencia. La guadaña se mueve, tiembla, revuelve y siembra. No vendrás, no te acercarás, no podrás, no te temo, no te anhelo, no quiero tu duelo, ni tu consuelo…

#MisNotitas: emociones desordenadas

#MisNotitas: emociones desordenadas

Querida gastronomía…

Querida gastronomía…

La situación con la pandemia es complicada, mucho, y sufrimos en muchos sectores ya que Mallorca va vinculada al turismo, a la hostelería, como casi única industria. Todos los sectores se ven afectados directa o indirectamente en la situación económica actual.

La gastronomía es mi vida. Le he dedicado todo, en diferentes perspectivas, pero todo de mí desde que comencé a trabajar en la hostelería a los 14 años. Me he curtido a mí misma, he aprendido, he sufrido, me he apasionado, y, sobre todo, la he amado. La amo.

Ayer me preguntaron ¿quién eres tú? ¿qué eres tú? Soy creativa, soy comunicación y soy gastronomía, en toda su magnitud. Estoy triste, siento que se me rasga el corazón con todo lo que está ocurriendo y con lo que está sufriendo mi mayor amante, mi gastronomía, mi vida… No sé cómo puedo aportar luz, cómo cantar una nana a tantos compañeros, tantos aventureros, tantos clientes, tantos amantes de la cuchara, trovadores de fogones, calmadores de manteles, aderezadores de risas, amasadores de emociones, repartidores de orgasmos… Estoy aquí queridos, para todo lo que pueda hacer, para todo lo que pueda acompañar, os doy mi mano y mi esencia…

Me aplico como tópico personal la cooperación, la unión de talentos, el conjunto de iniciativas y cabezas pensantes, porque siempre he pensado que juntos multiplicamos, no sumamos, y porque siempre en toda mi trayectoria he tratado de generar iniciativas colaborativas donde podamos funcionar en sintonía, en equipo, donde pueda implicar en mis proyectos a tantos compañeros como sea posible y repartir pedacitos del pastel entre todos. Por lo tanto, en esta declaración de intenciones, me abro en canal una vez más para que, si de algo sirvo, si puedo aportar algo, acudáis a mí. Yo humildemente también tengo cosas que aportar, y estaré encantada de poder hacerlo.

Esto, también pasará…

No, no resistiré

No, no resistiré

No, no resistiré. Y de hecho, no quiero resistir, estoy cansada de resistir. Resistir quiere decir recibir algo que ejerce fuerza o presión, sin moverse, ni sufrir daño o alteración, y no es el caso. Resistir quiere decir sufrir un padecimiento físico o moral, sin dejarse vencer por él y, a menudo, sin quejarse o tratar de evitarlo. Resistir, en definitiva, quiere decir sufrir, a ver si nos enteramos, y yo no quiero sufrir ni padecer, no quiero tener que resistir y no quiero no tener voz…

Yo quiero poder seguir defendiendo mis valores y principios, mi misión y visión, y seguir con mi constante golosería montada en mi vida, porque soy así, porque no quiero dejar de serlo, y porque no quiero participar de abalanzarme en el abismo al que nos empuja la situación actual y su mala gestión o resolución y volverme despiadada y cruel, egoísta y encarnizada para poder sobre vivir, no, no voy a flaquear. 

Buscaré la manera de continuar adelante con mis proyectos u otros nuevos, con mis empresas o reinventándome, en otras empresas ajenas o equipos, pero con mis talentos, con mis conocimientos y, sobre todo, con mis valores y anclada en mis principios, con un filtro natural que los ponga en alza y con personas que se sientan como yo. No quiero fomentar otro tipo de sociedad, ya no quería antes, y ahora menos.

Todo tiene su parte buena, siempre, y por muy duro que esté resultando quizá el zarandeo no nos viene mal como filtro y como nuevo camino, quizá conseguimos cambiar algunos paradigmas que, en mi opinión, eran muy erróneos. Una situación así supongo que saca lo mejor y lo peor de las personas, y yo, a lo único que me resistiré con uñas y dientes (aunque sufra en la resistencia) es a las personas que escojan “lo peor”. Espero no tener que nadar a contra corriente y que la corriente predominante sea la de los que escojan “lo mejor”, porque de la otra forma es agotador, y no habremos aprendido nada… 

No, no especularé, ni robaré, ni traicionaré, ni saquearé, ni pisaré… Son verbos que no comprendo ni quiero comprender. Usaré esa energía en cooperar, en ayudar, en resaltar mis aptitudes y conocimientos, mis talentos, mi fuerza, mi trayectoria, en trabajar y aportar… Como siempre he hecho, y como siempre seguiré haciendo. Buscaré y filtraré caminos que sientan lo mismo que yo y les daré la mano y una sonrisa. Y cada día, me acostaré con mis valores y principios inalterados, y con un pan que me habré ganado dignamente y en base a ellos. Es mi declaración de intenciones. 

Vienen tiempos muy duros, de los que posiblemente aún ni somos conscientes, y en nuestra mano está el cómo utilizarlos. Posiblemente muchos perecerán en el camino, y muchos otros se enriquecerán de ello, a costa de las debilidades de los demás, pero no todos, y yo no quiero pertenecer a este grupo; otros seguiremos gestionando #cestadetrueque, y seguiremos poniendo en alza nuestra esencia, inquebrantable e inalterable, cobrando dignamente por lo que sabemos hacer y que hacíamos antes de todo esto, y filtrando nuevas formas de darlo a conocer y de seguir adelante, e incluso descubriendo nuevos y apasionantes caminos. Aportando. Es obvio que hay que cubrir las necesidades propias, y a mi me motiva hacerlo lo antes posible para estar bien y poder seguir dando, aunque la situación me obligue a aplazarlo porque si no estoy cubierta yo, no puedo dar, si yo no estoy bien, no puedo ayudar, y eso es motivo más que suficiente para seguir fuerte cada día, de la mañana al alba, de la desesperación a la motivación. 

No, no me resistiré al sufrimiento, simplemente, trataré de no sufrir y de, por supuesto, no hacer sufrir. 

Vienen tiempos convulsos, tiempos de post guerra, y si leéis todas las noticias e iniciativas que corren por las redes de comunicación, como la sangre por las venas de un soldado, también hay valor, fuerza, positivismo, entereza, creatividad, autoestima, belleza, actitud… y ese es el bando que escojo, en el que preparo las armas que lucharán contra la tiranía, el oportunismo, el egoísmo, la especulación, el saqueo… Desde la trinchera me agazapo preparando mis ballestas y esperando nueva munición, que si no llega, yo al menos transformaré la frustración y la rabia en fuerza y energía para combatir con más arrojo y no permitiré que mi valor flaquee, creeré en mi y en mi arsenal comunicativo, en mis flechas de amor,  tendré fe en mi y en mi capacidad de seguir adelante, me reforzaré en mis raíces y en mi esencia…

No, no resistiré erguida frente a todo, simplemente, nunca he dejado de erguirme. No, no perderé todas las partidas, seguiré jugando a mi manera y algunas las ganaré. No, no duermo con la soledad porque me acompaña la gente a la que quiero y me quiere, y personas nuevas por descubrir y ser descubierta. No, no se me cierran salidas porque yo abro muchas otras. No, no siento miedo del silencio porque me permite pensar y escucharme. Si, si me mantengo en pie y no, no me quedo contra la pared, estoy en movimiento. No, no quiero soportar golpes ni que se me rompan los sueños. No, el mundo no ha perdido toda magia, de hecho, si miras por la ventana correcta, entre los aplausos y emociones, asoma más magia que nunca. No, señores, mis sueños no se rompen en pedazos, porque ahora sueño más que nunca, es un lienzo en blanco, y lo voy a dibujar con todos los colores, los que conocemos y los que están por descubrir. 

(una que también es dinámica…)

Yo no quiero rodearme de saqueadores y mafiosos, de vampiros emocionales, de oportunistas y despiadados. No voy fomentar ese tipo de sociedad. Lo único que tengo son mis valores y principios, y no resistiré sufriendo, sino que los realzaré conscientemente, vestida con mi carmín rojo y mi sonrisa. 

Sentido común o comuna…

Sentido común o comuna…

Mujeres empoderadas por aquí, hombres tristes y confusos por allí, miedo, prejuicios, mujeres contra hombres, hombres contra mujeres, hombres, mujeres, ¿personas?. Los caballeros son malos, las caballeras ahora son naturales, los halagos son malos, los insultos buenos, separamos, diferenciamos, pero decimos que buscamos igualdad, potenciamos la desigualdad luchando por la supuesta igualdad, no somos iguales… Vergüenza ajena, ¿en serio creéis que al mundo es mejor así? Yo no lo quiero, yo quiero el romanticismo, el respeto, quiero a mis hombres, a mis varones, y los quiero hombres… No me gusta, esto no me representa, no lo quiero, no me siento ni más ni menos que un hombre, ni que nadie, me siento más que una mala persona y menos que una persona ejemplar, me da igual el sexo, me siento mujer y me siento femenina que no feminista, y no me gustan los hombres confusos en su naturaleza porque así lo propician algunas. No me gustan ni los hombres ni las mujeres maleducadas, egoístas ni agresivas. No me gusta el color lila. Me gustan los piropos, me gusta sentirme bonita, y siempre me he sentido valorada en base a mi esfuerzo. Me gusta tener elección, y decir sí o no según me convenga. Sí es sí y no es no por sentido común, sin más aspavientos. No dudo de mí, dudo de que se han perdido los papeles. El respeto se lo gana uno o una, el valor profesional y personal, también. He luchado toda mi vida por mis valores y principios, no por un movimiento poco claro que no me representa. A mí me representa el respeto, el amor, la empatía, la solidaridad, y me representa el esfuerzo. No me gustan las etiquetas. Me gustan los hombres. Me gustan las mujeres. Me gustan las personas. Me gusta nutrirme de diferencias, sexos, razas, colores, idiomas, culturas, costumbres, historia… Creo en el amor y creo en complementarnos. Equilibrio. Deberíamos salir a la calle por luchar juntos, en general, no para luchar por las diferencias ni la segregación, sino por mucho mundo importante que luchar y por defender el pegamento que lo une, no el cuchillo que lo separa. Hoy en día, todo lo queremos segregar. Yo lo que quiero, es unir. Sororidad, pero también con mis hombres, sororidad con las personas que la merecen. Demasiado odio, rabia. Luchas incongruentes. Yo quiero flores, piropos y quiero sentirme mujer, sentirme Marta y seguir trabajando por ser mejor persona. Quiero rodearme de hombres y mujeres extraordinarios, y aprender, evolucionar, aportar. Quiero vivir en paz y feliz, y amar.
No, el presente tal y como se plantea, no me representa.

Mi presente

Mi presente

Normalmente este blog se ha dedicado a #MisNotitas y poco más, porque es mi blog personal y nada ha sido tan personal como desnudarme en mis poemas y reflexiones.

Hoy también quiero reflexionar, pero de una forma menos poética, aunque igual de desnuda…

Quiero recapitular sobre este año que ha sido probablemente el más duro de mi vida. No me avergüenza hablaros con esta franqueza y transparencia, todo lo contrario, con mis 42 años estoy muy orgullosa de poder hacerlo, porque la vida no es solamente un ensayo ni una fachada, ni son solamente buenos momentos en Instagram, la vida es también dureza y dolor, flaquezas y derrotas, dificultades infinitas del autónomo laboral y personal, como yo, y precisamente el asumirlas, meditarlas y levantarse de nuevo es lo que conforma el alma guerrera de una persona, lo trágico sería no tener el valor para caer y levantarse, que es maravilloso y es, en realidad, lo que nos define. Estoy orgullosa de poder contar mi verdad, mi vivencia, de reinventarme con vosotros, y creo que puede ayudar a motivar a otras personas.

Hace ya un año sufrí un revés importante en mi salud, y me vi obligada a parar mi vida durante un largo tiempo; en Febrero pasé por una delicada operación como consecuencia de varios meses de problemas. A priori puede sonar como una oportunidad de descanso, pero es una arma de doble filo, puesto que el descanso del guerrero significa tener que volver a prepararse para la guerra, con óxido en la armadura, con menos recursos que se han quedado obsoletos, se han gastado o simplemente con algunas mariposas que ya han dejado de volar. Durante mi convalecencia aproveché el tiempo todo lo que pude para prepararme para el regreso, monté un plan de empresa para mi nuevo proyecto, estudié, mantuve mi comunicación activa, busqué nuevas aventuras para mi vuelta, acaricié a mi red de contactos, hice todo lo posible, pero no fue suficiente, porque volví a un presente despiadado, encarnizado, donde otros que yo creía compañeros de años aprovecharon mi debilidad para saquear mis recursos, donde profesionales de confianza encargados de cuidar mis responsabilidades se han despreocupado y las han dejado de lado cuando más necesitaba que las vigilaran, donde clientes no empatizaron y simplemente aplicaron el «a rey muerto, rey puesto» con absoluta indiferencia y frialdad, y con una situación política y social que no ayuda nada en los momentos de flaqueza. Pero no pasa nada, porque soy vikinga y soy fuerte, y peleo como una jabata cada día por recuperarme y por volver a estabilizar mi vida, y lo estoy haciendo consciente y feliz, y con mis principios y valores bien puestos.

Ahora, físicamente y emocionalmente recuperada, lucho mucho, vuelvo a generar ideas, alianzas, ilusión y vuelvo a abrir los ojos y las orejitas atenta a nuevas oportunidades y caminos, siembro, y, sobre todo, tengo las mariposas cargadas, preparadas y muy dispuestas para volar. Mi corazón me pide un cambio de vida, me pide ser ave Fénix y resurgir, pero con una perspectiva mucho más madura y diferente, porque durante esta experiencia que viví me permití tiempo para la reflexión y el aprendizaje de mi misma, de reforzar mis valores y principios, mis capacidades y de poder volver a ofrecerme al mundo personal y laboral con todo lo que soy, con mi trayectoria y experiencia, con mis Debilidades, Amenazas, Fortalezas, Oportunidades, sin miedo, aceptando retos diferentes e incluso con un cambio radical de vida si así se presenta. Lo que sí que es clave para mi tras esta experiencia es el reforzar aún más si cabe mi siempre convicción de que las alianzas, la cooperación, la unión de fuerzas y talentos, la colaboración es siempre inteligente, e incluso más en casos como el que me ha acontecido. Gracias a esta mentalidad y corazón cooperativo tengo ayuda, tengo fuerza que me acompaña, tengo ángeles de la guarda que me ayudan.

Busco poder darme a mis propias empresas o a empresas ajenas, y a mis propios amigos o amigos nuevos, a mis amantes pasados o a los que están por venir, a nuevos sueños o despertar sueños dormidos. En cualquier caso, busco deshacerme de toxicidades y abrazar emociones nuevas y bonitas. Necesito volver a sentirme realizada, creer en mi y sentir que todo mi camino deriva en algo nuevo y precioso que me ha estado esperando, explotar, vivir, reír, aprender nuevas aventuras, sorprenderme con emociones antes dormidas, desafiarme a mi misma con nuevos retos, abrirme a nuevas aventuras, conocer otros sectores laborales, entregar todo lo que tengo en el profolio de mi experiencia a aquellos que lo quieran valorar … Tengo los sentidos y los ojos bien abiertos. ¿Eres tú? ¿Es quizá tu empresa? ¡Aquí me tienes!

La enfermedad enseña cosas hermosas si las sabes mirar, es una universidad muy poderosa y te abre los ojos de muchas maneras, la convalecencia te pone a prueba y te reta, te enfrenta a ti misma, y te muestra que muchas cosas o personas eran más pequeñitas de lo que pensabas y que las grandes cosas en realidad son las pequeñas emociones que te llenan pedacitos de corazón, rincones, formando un puzzle armónico y perfecto. Te enseña a filtrar. La debilidad afianza tus valores y principios y te muestra quién eres en realidad, te acerca un espejo y te descubre lo mejor y peor de ti, pero en cualquier caso, hace que te reconozcas y te quieras y te ofrece nuevas perspectivas si estás dispuesta a mirarlas. Madurez y perspectiva. ¿Os he contado que he empezado en clases de canto? Algo que siempre me hizo ilusión hacer…

¡Aquí estoy de nuevo, vida, ven a mí que yo camino hacia ti!

#MisNotitas

#MisNotitas

Querido diario, dile que le espero, dile que le pienso, dile que el tiempo es sicario y que el verso otorga un reverso al fario. Dile lápiz que estoy completa con sus pedazos, como un tapiz a trazos que aguarda su llegada y se apiada de los lamentos y los tormentos. Dile que no sé cómo es él, pero que tengo fe en el descubrimiento y que se que será apuesto por fuera y por dentro. Dile que aguardo, a salvo, con tiento en el resguardo de mi espejo. El reflejo es viejo y es travieso pero cada día deja más ileso el complejo y más dañado el manejo de lo que veo en él, porque tus pedazos son huecos en la piel, porque no has llegado y no los has llenado. Te espero, te aguardo, deseo tu respaldo. Descúbreme, complétame, que ardo, que cuanto más tardo, más muero, más sueño y más distorsiono el ceño y el cuero.

(dibujos de Nonnetta)

#MisNotitas

#MisNotitas

No entiendo el presente, con su gente inerte, con la falta de duende. No comprendo la vida sin su carisma, y mi prisma no olvida que mi corazón se revuelve con los estigmas de la razón y también de la pasión, que los combina, que los destina a un único objetivo que siempre es el motor: el amor. Desde cualquier perspectiva, por doquier, la vida hoy agresiva no nos deja ser, está perdida, confusa, rendida, difusa… Antaño una mujer era musa, no de un rebaño, y no resultaba extraño su valor, como un paño de furor que cuando sonreía, se la defendía desde un caballo ganador o perdedor, pero se hacía, se insistía, se merecía. No concibo el presente inerte donde todo vale y nada es fuerte, donde sobresale lo esquivo y el compromiso iluso es como un guiso insulso, lascivo, repulso y tan sencillo que pierde brillo. Yo quiero ser mujer, quiero merecer y ofrecer a un caballero coherente, fuerte, seguro y presente. Quiero salero, esmero, y sentir el sosiego de valer lo que valgo, con respaldo, con apego seguro y decidido, continuo y permitido en un presente sentido. Quiero que la vida me vuelva a dar lo que una vez sentí al amar y evocar lo correspondido hasta el infinito y más allá.
(*dibujos de Nonnetta)
#MisNotitas

#MisNotitas

Reflexiones varias en borrador…

No me regales rosas, mejor un rosal, que pueda cuidar, que pueda regar, que pueda mimar y al verlo recordar que alguien me regaló un pedacito de vida antes de quedar dormida, antes de sentir que la vida huele a flor y a fulgor, que está ida, que es clamor…

Hoy he soñado contigo, pero no te lo digo. Hoy he volado y he sentido, pero no lo escribo. He observado el trigo desde el ocaso, en el cielo, en mi vuelo raso, pero no lo compartiré contigo. He rozado el mar con los dedos, al descender de los cielos, lo he tocado, y he llorado. Hoy he visto tu sonrisa en una brizna de brisa, y la he aspirado. No te mencionaré que hoy me has besado, ni te contaré que me ha gustado. No te hablaré del pasado ni te diré que hemos volado a un lugar apartado. No compartiré que te he amado y que cada día he anhelado el abrazo ahogado, ni que hoy hemos surcado las nubes azules ni las luces del beso fallado.

Sordo el eco del beso, sordo y travieso, que me mira desde lejos, tanto que ya no me acuerdo. Vuela raso en el ocaso rozando el cielo con las manos y

Huele a viejo y a sueños, a veces espejo a veces empeño en un mundo parejo. Reflejo desnudo que muestra otros mundos,

Quiero escribir y no puedo, estoy seca, quiero decir que en el pecho tengo una saeta y muero. Vierte la sangre inerte y amable que se desparrama por la vendeta afable, pues no es viable la trama ni el sable, tan sólo debo olvidarle.

#MisNotitas

#MisNotitas

He besado muchas ranas, pero la de hoy, me ha besado a mi. Me explico.

Hoy me ha besado una rana; con una nana mecía mis canas y la vida me ha pasado en un instante, frente al estanque. Se ha parado, se ha detenido, y ha nublado todos mis sentidos. Hoy ha sido un día mágico, de reencuentros nostálgicos y vida en pedazos y abrazos formando un retablo maridado con vino, y con sino. Hoy mi camino ha sonado lleno, pleno, y el destino ha acompasado a una soprano y a un barítono. He descubierto un rincón mágico, con un fervor extraño y trágico porque mi rana ha cantado sólo en momentos señalados y me ha enseñado que los tormentos infundados no entienden de pasado, y que el futuro es duro porque aún no ha llegado. Hoy es el presente maduro de una vida contemplando corazones inertes de los que me saturo, pero de repente, en un jardín puro, mesuro mi temple y rezuma vida, en el cantar de una pequeña rana sentida, en el bailar de las ganas de frescura y hermosura, en el vibrar de una amiga curtida que me anima, en el despertar de un encuentro con un conde que se esconde entre bambalinas y aires de tramuntana para mostrar con más ganas su carisma. Hoy Rossini y Puccini han cantado con una rana, mi rana, la que me ha dejado hechizada en el corazón de una montaña…

(Recuerdos del verano pasado, una tarde de ópera en los jardines de la Posesión de Son Vich de Superna, en la que una rana de la fuente acompañó a los cantantes y me dejó hechizada en una experiencia mágica).

#MisNotitas

#MisNotitas

Descubrí que un sueño es frondoso y borroso, que en el empeño de conocer su poso, perecí. Murió mi razón y se fundió mi corazón, y mi esencia salió airosa tras una mariposa cuya presencia es borrosa, porque no bate las alas sino que le laten las entrañas y osa arañar la calma en la noche estrellada, pero colapsa, y con la mirada rasa, se para. Crisálida frustrada, escuálida cruzada que arrebata la vida paralela de una aventura oscura en la imaginación y en la candela, de la locura traicionera, de la membrana de las alas que la llevan donde quiera pero no a la quimera, no a la pureza de una vendeta, no a la rareza de un fantasma que engancha, que veta, que otorga escarcha y que plasma en un sueño, el más puro desvelo en un empeño de alzar de nuevo el vuelo…

(dibujos de Nonnetta)