Despliego ante ti El Botiquín de Pelusa, no como mero compendio de remedios, sino como umbral de una nueva colección de primeros auxilios, concebida como refugio de urgencia para esos días en que el dolor, con su caligrafía áspera, duele en el cuerpo, en la mente, en el alma o en la vastedad incierta de la vida misma.
No trafico con la alquimia de solución instantánea, ni con la arrogancia de diagnóstico fulgurante, ni con eco hueco de autoayuda banal y reluciente de tazas optimistas o manuales de autoayuda. La esencia del botiquín reside en un tesoro más profundo y genuino: la cicatriz de mi propia travesía, la quietud de mi presencia, una comprensión que no juzga y un puñado de herramientas sencillas. Mi misión es acompañar para no atravesar el dolor a oscuras y en soledad.
Este arsenal se abre para dar cabida a dolores a menudo innombrables, que a veces no caben en una explicación, aquellos que, invisibles a la mirada superficial, son sin embargo abismos de padecimiento: la tenaz permanencia del dolor crónico, la sinfonía discordante de la fibromialgia, la hipersensibilidad de la sensibilización central, el rigor del dolor físico, el peso del cansancio que devora, la mordaza del miedo, la losa de la culpa, el desgarro del duelo, y cualquier matiz de dolor que habite en la esfera física, emocional, psicológica o espiritual.
Estaré acompañada por Dolorcito (Lolo), que representa lo que duele y no siempre sabe decirse, y por Berta, mi pequeña mariposa roja y conciencia, que me recuerda susurrándome que incluso en medio del dolor puede aparecer una forma bonita de seguir.
Esta publicación inaugural desvela el mapa de mi propia metodología: las 19 fases del dolor. El propósito no es la etiqueta que encierra, sino un plano que permite el reconocimiento, la orientación cuando el sendero confuso se borra. El dolor es el caos que irrumpe y desarticula la totalidad del universo interior; sin embargo, el intento de dotarlo de una mínima guía de sentido puede ayudarte a procesarlo. Atesora este botiquín. Quizá hoy lo necesitas tú. Quizá mañana alguien que quieres.
P.D. Y recuerda que #SomosResistencia a los antivalores y sombras que nos hacen invisibles…