Yo también echo de menos tu tacto, y tenerte dentro de mi convirtiendo cada espacio en uno solo, común y precioso, pero añoro también que eso pase cada día, cada hora, cada minuto, cada segundo, cuando la ilusión y la confianza tejen una red de seguridad que nos mece a los dos en el mismo va y ven. Yo echo de menos saber de ti, y si no sé, que no me importe porque sabré en un rato, porque correrás a mi en seguida que puedas para compartir tu todo conmigo. No sé vivir a trozos, sin saber, sin confianza, no sé que solamente me importen instantes, no sé ser prescindible la mayor parte del tiempo, e imprescindible en el egoísmo y la necesidad esporádica. No sé ni quiero saber que todo sea insuficiente o excesivo, sin equilibrio, sin calma, con ansiedad por dar de más o recibir de menos. Yo quiero no ser duda, ser entraña, que mi amor sea imprescindible y que te comas a bocados todo lo que soy, cada día, cada hora, cada minuto, cada segundo, en tu pensamiento, en tus sentimientos, en tus palabras y en tus hechos. Quiero sentirme segura, y saber que soy tu decisión y que no me faltará nada, ni me sobrará nada, y que yo a ti te aportaré esa misma plenitud porque tu vida sin mi tampoco tendrá sentido, porque yo también te haré feliz, y pleno. Lo que tu escoges, es lo contrario a eso, y no es compatible con mi esencia, y por eso no estoy dispuesta a entregarte más de mi, porque no puedo traicionarme, porque o me quieres entera sin dudar, o no, no hay medias tintas, y ya has escogido no hacerlo, y yo siempre escogeré la coherencia. Yo seguiré buscando mi equilibrio, cada día, cada hora, cada minuto, cada segundo, continuaré hasta que no me sangre el esfuerzo ni la ilusión, hasta que mi valor sea puesto en el alza que merece, primero por mi misma, sin orgullo pero con dignidad y amor propio, y luego por quien quiera cuidarlo también, protegerlo, admirarlo y amarlo. Yo soy y quiero ser un fin, no un medio.

#MisNotitas