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#MisNotitas

#MisNotitas

La mala educación. Personas que aparecen y desaparecen sin explicaciones, que mal quedan, que prometen y ofrecen y solamente hay vacío, que juzgan y acometen contra sus ficticios paradigmas, sin principios, sin valores, huecos, egoístas… No comprendo la tónica actual del mundo, y más allá de Mafalda que decía que «por favor lo paren que se quiere bajar», yo no quiero bajarme, quiero seguir subida a la velocidad vertiginosa de mis valores, de mis principios, que no los comprende todo el mundo, pero que son míos y arraigados, que los defiendo encarnizadamente con uñas y dientes, aunque los pisen, aunque maltrechos se tambaleen, tiemblen y sufran, pero quiero pensar que son lo que tengo y mi mayor valor, los ofrezco, y que en el camino encuentro personas que empatizan con ellos, porque esa es la verdadera felicidad, cuando te sientes bien contigo y con las almas que te acompañan, efímeras o no, pero reales, duren lo que duren. Hoy es complicado esperar más, y esto no es un lamento, es una humilde reivindicación a que estas almas, estéis dónde estéis, salgáis, que os busco con hambre desesperada, con ansia de sinterme oveja de color, de nutrirme de vuestras conversaciones y acciones y aportar las mías, de aprender de vosotros, y de esta manera, caminar un sendero más fértil, juntos, de la mano. Os busco personas bonitas, con todo mi ser. Sé que estáis ahí, agazapadas, porque os sentís igual. En días en que la palabra y el honor quedan en segundo plano, en que el romanticismo de esencia queda aletargado, creo más importante que nunca manifestar estos deseos para sobrevivir a la verdadera pandemia: el virus de la falta de humanidad, empatía y respeto. Hombres disfrazados de falsos caballeros, personas vestidas de traje de emperador, profesionales que especulan con el egoísmo, familiares que creen que el amor es característica de su único beneficio intrínseco, amigos con los que en realidad nunca has contado… no os quiero cerca, porque doléis. La comunicación es el eje del mundo, no se juzga, se comparte y se cuenta, se dice y se mantiene la coherencia entre pensar, sentir, decir y hacer, y con servil modestia abro mi corazón a quién decida no pisarlo, y guardo las lanzas en el atolladero porque no quiero usarlas, quiero no necesitarlas… #MisNotitas#menfadao#yaestoymejor#escribirmecalma#vomitoemociones#palante

(Maravillosos dibujos de Nonetta)

No, no resistiré

No, no resistiré

No, no resistiré. Y de hecho, no quiero resistir, estoy cansada de resistir. Resistir quiere decir recibir algo que ejerce fuerza o presión, sin moverse, ni sufrir daño o alteración, y no es el caso. Resistir quiere decir sufrir un padecimiento físico o moral, sin dejarse vencer por él y, a menudo, sin quejarse o tratar de evitarlo. Resistir, en definitiva, quiere decir sufrir, a ver si nos enteramos, y yo no quiero sufrir ni padecer, no quiero tener que resistir y no quiero no tener voz…

Yo quiero poder seguir defendiendo mis valores y principios, mi misión y visión, y seguir con mi constante golosería montada en mi vida, porque soy así, porque no quiero dejar de serlo, y porque no quiero participar de abalanzarme en el abismo al que nos empuja la situación actual y su mala gestión o resolución y volverme despiadada y cruel, egoísta y encarnizada para poder sobre vivir, no, no voy a flaquear. 

Buscaré la manera de continuar adelante con mis proyectos u otros nuevos, con mis empresas o reinventándome, en otras empresas ajenas o equipos, pero con mis talentos, con mis conocimientos y, sobre todo, con mis valores y anclada en mis principios, con un filtro natural que los ponga en alza y con personas que se sientan como yo. No quiero fomentar otro tipo de sociedad, ya no quería antes, y ahora menos.

Todo tiene su parte buena, siempre, y por muy duro que esté resultando quizá el zarandeo no nos viene mal como filtro y como nuevo camino, quizá conseguimos cambiar algunos paradigmas que, en mi opinión, eran muy erróneos. Una situación así supongo que saca lo mejor y lo peor de las personas, y yo, a lo único que me resistiré con uñas y dientes (aunque sufra en la resistencia) es a las personas que escojan “lo peor”. Espero no tener que nadar a contra corriente y que la corriente predominante sea la de los que escojan “lo mejor”, porque de la otra forma es agotador, y no habremos aprendido nada… 

No, no especularé, ni robaré, ni traicionaré, ni saquearé, ni pisaré… Son verbos que no comprendo ni quiero comprender. Usaré esa energía en cooperar, en ayudar, en resaltar mis aptitudes y conocimientos, mis talentos, mi fuerza, mi trayectoria, en trabajar y aportar… Como siempre he hecho, y como siempre seguiré haciendo. Buscaré y filtraré caminos que sientan lo mismo que yo y les daré la mano y una sonrisa. Y cada día, me acostaré con mis valores y principios inalterados, y con un pan que me habré ganado dignamente y en base a ellos. Es mi declaración de intenciones. 

Vienen tiempos muy duros, de los que posiblemente aún ni somos conscientes, y en nuestra mano está el cómo utilizarlos. Posiblemente muchos perecerán en el camino, y muchos otros se enriquecerán de ello, a costa de las debilidades de los demás, pero no todos, y yo no quiero pertenecer a este grupo; otros seguiremos gestionando #cestadetrueque, y seguiremos poniendo en alza nuestra esencia, inquebrantable e inalterable, cobrando dignamente por lo que sabemos hacer y que hacíamos antes de todo esto, y filtrando nuevas formas de darlo a conocer y de seguir adelante, e incluso descubriendo nuevos y apasionantes caminos. Aportando. Es obvio que hay que cubrir las necesidades propias, y a mi me motiva hacerlo lo antes posible para estar bien y poder seguir dando, aunque la situación me obligue a aplazarlo porque si no estoy cubierta yo, no puedo dar, si yo no estoy bien, no puedo ayudar, y eso es motivo más que suficiente para seguir fuerte cada día, de la mañana al alba, de la desesperación a la motivación. 

No, no me resistiré al sufrimiento, simplemente, trataré de no sufrir y de, por supuesto, no hacer sufrir. 

Vienen tiempos convulsos, tiempos de post guerra, y si leéis todas las noticias e iniciativas que corren por las redes de comunicación, como la sangre por las venas de un soldado, también hay valor, fuerza, positivismo, entereza, creatividad, autoestima, belleza, actitud… y ese es el bando que escojo, en el que preparo las armas que lucharán contra la tiranía, el oportunismo, el egoísmo, la especulación, el saqueo… Desde la trinchera me agazapo preparando mis ballestas y esperando nueva munición, que si no llega, yo al menos transformaré la frustración y la rabia en fuerza y energía para combatir con más arrojo y no permitiré que mi valor flaquee, creeré en mi y en mi arsenal comunicativo, en mis flechas de amor,  tendré fe en mi y en mi capacidad de seguir adelante, me reforzaré en mis raíces y en mi esencia…

No, no resistiré erguida frente a todo, simplemente, nunca he dejado de erguirme. No, no perderé todas las partidas, seguiré jugando a mi manera y algunas las ganaré. No, no duermo con la soledad porque me acompaña la gente a la que quiero y me quiere, y personas nuevas por descubrir y ser descubierta. No, no se me cierran salidas porque yo abro muchas otras. No, no siento miedo del silencio porque me permite pensar y escucharme. Si, si me mantengo en pie y no, no me quedo contra la pared, estoy en movimiento. No, no quiero soportar golpes ni que se me rompan los sueños. No, el mundo no ha perdido toda magia, de hecho, si miras por la ventana correcta, entre los aplausos y emociones, asoma más magia que nunca. No, señores, mis sueños no se rompen en pedazos, porque ahora sueño más que nunca, es un lienzo en blanco, y lo voy a dibujar con todos los colores, los que conocemos y los que están por descubrir. 

(una que también es dinámica…)

Yo no quiero rodearme de saqueadores y mafiosos, de vampiros emocionales, de oportunistas y despiadados. No voy fomentar ese tipo de sociedad. Lo único que tengo son mis valores y principios, y no resistiré sufriendo, sino que los realzaré conscientemente, vestida con mi carmín rojo y mi sonrisa. 

Sentido común o comuna…

Sentido común o comuna…

Mujeres empoderadas por aquí, hombres tristes y confusos por allí, miedo, prejuicios, mujeres contra hombres, hombres contra mujeres, hombres, mujeres, ¿personas?. Los caballeros son malos, las caballeras ahora son naturales, los halagos son malos, los insultos buenos, separamos, diferenciamos, pero decimos que buscamos igualdad, potenciamos la desigualdad luchando por la supuesta igualdad, no somos iguales… Vergüenza ajena, ¿en serio creéis que al mundo es mejor así? Yo no lo quiero, yo quiero el romanticismo, el respeto, quiero a mis hombres, a mis varones, y los quiero hombres… No me gusta, esto no me representa, no lo quiero, no me siento ni más ni menos que un hombre, ni que nadie, me siento más que una mala persona y menos que una persona ejemplar, me da igual el sexo, me siento mujer y me siento femenina que no feminista, y no me gustan los hombres confusos en su naturaleza porque así lo propician algunas. No me gustan ni los hombres ni las mujeres maleducadas, egoístas ni agresivas. No me gusta el color lila. Me gustan los piropos, me gusta sentirme bonita, y siempre me he sentido valorada en base a mi esfuerzo. Me gusta tener elección, y decir sí o no según me convenga. Sí es sí y no es no por sentido común, sin más aspavientos. No dudo de mí, dudo de que se han perdido los papeles. El respeto se lo gana uno o una, el valor profesional y personal, también. He luchado toda mi vida por mis valores y principios, no por un movimiento poco claro que no me representa. A mí me representa el respeto, el amor, la empatía, la solidaridad, y me representa el esfuerzo. No me gustan las etiquetas. Me gustan los hombres. Me gustan las mujeres. Me gustan las personas. Me gusta nutrirme de diferencias, sexos, razas, colores, idiomas, culturas, costumbres, historia… Creo en el amor y creo en complementarnos. Equilibrio. Deberíamos salir a la calle por luchar juntos, en general, no para luchar por las diferencias ni la segregación, sino por mucho mundo importante que luchar y por defender el pegamento que lo une, no el cuchillo que lo separa. Hoy en día, todo lo queremos segregar. Yo lo que quiero, es unir. Sororidad, pero también con mis hombres, sororidad con las personas que la merecen. Demasiado odio, rabia. Luchas incongruentes. Yo quiero flores, piropos y quiero sentirme mujer, sentirme Marta y seguir trabajando por ser mejor persona. Quiero rodearme de hombres y mujeres extraordinarios, y aprender, evolucionar, aportar. Quiero vivir en paz y feliz, y amar.
No, el presente tal y como se plantea, no me representa.

#MisNotitas

#MisNotitas

Nuevo año, expira lo antaño, araña el calendario y respira a la vida que está por venir, que me hará sentir, que abandonará la ira que ayer fue y hoy no es. ¿Me ves? Yo te veo y te presiento, te leo en mi pensamiento, eres mi cuento antes de dormir y mi lamento al sucumbir en el estruendo de un beso y las alas de mariposa que lo rebosan, y lo posan en mis ganas. ¡Cántame una nana! Que se calme un año magullado y quede por siempre apagado, que el nuevo llegue con ganas y venga alado, se cuele por las entrañas sin vado, llegue al corazón con toda la pasión y marañas de razón, tesón y vocación. Que venga lleno de color y que huela a amor. Ven a mi nueva vida, sentida, querida, permitida, acércate a mi prisma y siente el carisma de la que te recita, que es sencilla pero de alma bonita, que es vida y merece estar tranquila. Vela por ella, acércale una estrella que la bendiga, ya le toca, ya no está rota, te espera viva y sentida…

Mi gatito querido…

Mi gatito querido…

En el cielo brilla otra estrella, porque eres ella. En el suelo llora la pena, porque ya no vuelas. Has cerrado tus alas, y he llorado tu calma, la de un suspiro que se ha apagado entre mis brazos, un latido que me ha dado el último abrazo. Te he querido diecisiete años, mi gatito, mi amigo, mi esponjoso gordito, mi Gizmo… siempre te querré, siempre serás mío… mi bebé bonito… (2003-2019) No puedo escribir más, no me sé expresar, hoy es un día muy triste, hace tres horas que te fuiste para no regresar y yo sólo quiero llorar…

#MisNotitas

#MisNotitas

En el cielo brilla una nueva estrella. Es mi beso extraviado, aquel que no te he dado, el que podría haber hecho mella pero se ha cansado. Ha esperado demasiado, ha llorado y se ha dañado. Los astros son rastros de caricias, teatros y pantomimas de estrellas ficticias que brillan con avaricia en los corazones, y si no se entregan, caducan sus razones y inundan cielos, nubes y reflejos, hasta muy lejos, para dejarnos perplejos los ojos y los despojos. Para mostrarnos de viejos cómo eran los posos de amores añejos que no se cumplieron, que sucumbieron a los espejos, los complejos y murieron, tristes y solos, libres y benévolos. Por eso los abuelos miran el cielo, por el duelo, por el peso de una vida de besos de hielo en el firmamento… 

(Dibujos de Nonnetta, que me parecen preciosos)